Duas das diversas reações imediatas de intelectuais espanhois à entreviata do Cardeal espanhos Urbano Navarrete,SJ
1a reação:
O Occidente no se ha cansado de ser cristiano, es mas bien que la Iglesia oficial se ha apartado del Evangelio. Si Jesús volviera tal vez identificaría a mas de un prelado y clerigo de fariseos. Parte de la conferencia episcopal se ha arrimado al carro de la crispación, de partidos políticos, que falsean la defensa de la vida (no al aborto pero si a la guerra) y de liturgias de pompa y oropeles, mas semejantea los espavientos de soberbia de los fariseos y ha olvidado al limpio de corazón, al humilde, al pacifico. es por tanto dificil seguir a quien predica "haz lo que yo diga pero no lo que yo haga". Necesitamos pastores coherentes con el Evangelio, "por sus obras los conocereis". y al menos hoy en general no los hay, hoy hay movimientos integristas mas relacionados con los nacionalcatolicismos que con la Palabra de Dios. Se necesita una nueva catequización de Occidenteporque la semilla está, sembrada, solo necesita cuidarla para que germine crezca y de abundante fruto
2ª reação:
No, Navarrete,! Te engañas a ti mismo.
Europa u Occidente se cansó de vosotros; de tener una iglesia anclada en un
pasado imperial, monárquico, dogmático, autoritario, jerarcológico,
despótico, en donde el seguidor o fiel católico no tiene nada que decir ni
aportar ni cuenta para lo verdaderamente importante, a no ser el óbolo o el
diezmo, de su esfuerzo o de su economía; donde éste no puede elegir con su
voto a su diácono, a su presbítero y su obispo.
El cristiano occidental ya no entiende una iglesia cargada de titulitis,
como el tuyo de Cardenal o el de Arzobispo o el de General o Prepósito; una
iglesia llena de intereses, de demasiada arrogancia filosófica y teológica,
de privilegios y prebendas obsoletas. Ya el cristiano occidental de hoy no
puede admitir sin más vuestro vacío e ilegítimo liderazgo que hacéis
descansar en la gracia y designios de dios cuando os faltan razones y
palabras. Ya no tolera a los guías ciegos y estériles en lo que os habéis
convertido. YA NO, eminencia.