PD/EFE - Lunes, 21 de enero 2008
El
papa Benedicto XVI ha decidido que no se abrirá
la tumba de San Pablo encontrada tras años de excavaciones bajo el
altar mayor de la basílica romana dedicada al apóstol, a pesar de la celebración
en 2008-2009 del 'Año Paulino'. Esta decisión fue comunicada hoy durante la
presentación de las iniciativas de la Iglesia católica para el 'Año Paulino',
que se celebrará del 28 de junio de 2008 al 29 de junio de 2009, establecido por
Benedicto XVI con ocasión de los 2.000 años del nacimiento de San Pablo. A
finales de 2006, cuando la tumba salió a la luz,
se explicó que el Papa era el único que podía autorizar abrir el sarcófago,
donde la Iglesia asegura se encuentran los restos del apóstol.
'Con los medios modernos sería posible realizar una serie de análisis pero he
hablado con el Papa y hemos decidido no realizar algún paso en 2008.
Es demasiado peligroso y delicado intentar
abrir la tumba' , explicó el purpurado. Aunque añadió que
'unánimemente se concuerda que el sarcófago
contiene los restos del santo'. La
apertura del sarcófago podría desvelar nuevos misterios de la tradición
cristiana pues se desconoce si también se encuentra bajo la basílica la
cabeza de San Pablo, que fue decapitado en el año 65 por orden del emperador
Nerón.
Por el momento, los 5.000-6.000 peregrinos que el Vaticano espera que visiten
cada año la basílica de San Pablo durante este año podrán ver la losa de un
sepulcro con la inscripción: 'Paulo Apostolo
Mart' (Pablo, apóstol y mártir). Por otra parte, el cardenal explicó
que 'el Año Paulino brindará la
ocasión para redescubrir a los fieles la figura del apóstol, releer sus
numerosas cartas dirigidas a las primeras comunidades cristianas, revivir los
primeros tiempos de la iglesia, y profundizar en sus ricas enseñanzas a los 'gentiles''.
Asimismo, se destacó 'la dimensión ecuménica del evento', ya que San Pablo, 'estuvo
particularmente empeñado en llevar la Buena Nueva a todos los pueblos, se
prodigó completamente en favor de la unidad y la concordia de todos los
cristianos'.
Las actividades previstas para este acto comprenden numerosas celebraciones
litúrgicas, encuentros de oración, así como un vasto programa
religioso-cultural. Para esta ocasión se invita a peregrinaciones a los 'lugares
paulinos' como la basílica de San Pablo
pero también a otros países vinculadas a la vida de San Pablo como Tierra Santa,
Turquía y Malta. También se preven exposiciones, conferencias, publicaciones, la
emiten sellos paulinos, y acuñación de una medalla del bimilenio.
El Vaticano explica que no se abrirá la Puerta
Santa de la basílica de San Pablo, como ocurrió en el Jubileo de 2000,
pero si la llamada 'Puerta Paulina' y se encenderá la 'llama paulina', que
arderá todo el año, alimentada por los peregrinos. Además, el cardenal recordó
que con motivo de esta celebración, la capilla del baptisterio se transformará
en 'Capilla Ecuménica', para ofrecer al resto de los cristianos que lo soliciten
'un lugar especial de oración, tanto para rezar en grupo como para orar unidos a
los católicos, pero sin celebración de sacramentos'.
El acto principal del 'Año Paulino' será la ceremonia de inauguración del
próximo 28 de junio, que celebrará el papa Benedicto XVI en la Basílica de San
Pablo de Extramuros de Roma y en la que participarán exponentes de la Iglesias
ortodoxas como el patriarca de Constantinopla, Bartolomé I. El Vaticano anunció
que también se ha invitado al patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Alejo II,
que de momento no ha respondido.